EUA: Governo Trump tenta retirar cidadania de 17 naturalizados - Acreditei

EE. UU.: El gobierno de Trump intenta revocar la ciudadanía de 17 ciudadanos naturalizados.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanza una ofensiva sin precedentes para revocar la ciudadanía a sus ciudadanos.

En una maniobra legal sin precedentes en la historia reciente de Estados Unidos, el Departamento de Justicia anunció el lunes (8) que emprenderá acciones legales para revocar la ciudadanía de 17 ciudadanos naturalizados. Esta iniciativa, llevada a cabo durante la administración Trump, representa uno de los ataques más agresivos contra la naturalización vistos en las últimas décadas y está provocando un intenso debate legal, político y humanitario en todo el país.

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El proceso de desnaturalización —es decir, la revocación formal de la ciudadanía estadounidense otorgada a un extranjero— es históricamente poco común y está sujeto a rigurosos requisitos legales. Hasta hace poco, los casos que llegaban a esta etapa involucraban principalmente a criminales de guerra o personas acusadas de fraude migratorio grave. El alcance y la rapidez de esta nueva ofensiva están atrayendo la atención de expertos en derecho constitucional de todo el país.

¿Qué hay detrás de esta medida?

Según información publicada por Reuters y confirmada por medios como CNN y DW, el Departamento de Justicia alega irregularidades en los procesos de naturalización de las 17 personas afectadas. La Casa Blanca no ha detallado públicamente los criterios específicos utilizados para seleccionar a estas personas, lo que ha alimentado las sospechas de motivaciones políticas por parte de grupos de derechos civiles.

La revocación de la ciudadanía, cuando se produce, es un proceso civil —no penal— iniciado por el gobierno federal ante un tribunal. Para que prospere, el estado debe probar que la naturalización se obtuvo de forma ilegal o fraudulenta, o que el ciudadano ocultó información relevante durante el proceso. Este es un estándar probatorio exigente y, tradicionalmente, los tribunales han sido cautelosos al aplicar dicha medida.

Contexto histórico: una práctica casi olvidada

La revocación masiva de la ciudadanía no es una práctica frecuente en Estados Unidos. Tras la Segunda Guerra Mundial, el país sí revocó la ciudadanía de colaboradores nazis que habían ocultado sus crímenes para entrar en territorio estadounidense; casos que generaron jurisprudencia importante sobre los límites de este proceso. Desde entonces, esta práctica se ha utilizado con mucha moderación.

Los datos históricos del propio Departamento de Justicia indican que, entre 1990 y 2017, se resolvieron con éxito menos de 150 casos de revocación de la ciudadanía en Estados Unidos. En 2020, durante la primera administración Trump, el gobierno incluso creó una unidad específica para investigar posibles fraudes en las naturalizaciones, una iniciativa que generó críticas pero que arrojó pocos resultados concretos. Por lo tanto, la nueva ronda de 17 procesos simultáneos rompe significativamente con el patrón histórico.

Reacciones e implicaciones legales

Organizaciones de derechos civiles, como la ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles), ya se han manifestado en contra de la medida, advirtiendo del riesgo de que se utilice como instrumento de intimidación contra las comunidades inmigrantes. Abogados especializados en derecho migratorio señalan que la mera amenaza de revocar la ciudadanía puede coaccionar a los ciudadanos naturalizados a evitar el pleno ejercicio de sus derechos, incluido el derecho a la libertad de expresión política.

Desde el punto de vista constitucional, la cuestión es igualmente compleja. La Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos garantiza la ciudadanía a todos aquellos nacidos o naturalizados en el país, y la Corte Suprema, en fallos anteriores, ha limitado el poder del gobierno para revocar dicha condición sin el debido proceso. Se prevé que los 17 casos actualmente pendientes sean objeto de un intenso escrutinio judicial.

Impacto político y social

Esta medida se produce en un momento de intenso debate sobre inmigración en Estados Unidos. Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, el gobierno federal ha adoptado una serie de políticas migratorias restrictivas, que incluyen deportaciones masivas, revisiones de visas y requisitos más estrictos para las solicitudes de asilo. Los analistas consideran que el intento de revocar la ciudadanía a gran escala es una consecuencia lógica de esta estrategia.

Para las 17 personas directamente afectadas, las consecuencias prácticas de una posible pérdida de la ciudadanía serían devastadoras: además de perder el derecho al voto y a trabajar libremente en el país, estarían sujetas a la deportación a naciones que, en muchos casos, abandonaron hace décadas. Familias enteras podrían ser separadas, incluyendo cónyuges e hijos nacidos en suelo estadounidense.

  • Derecho al voto: Los ciudadanos naturalizados que pierden esa condición quedan excluidos de participar en las elecciones.
  • Trabajo y beneficios: La revocación de la ciudadanía elimina el acceso a una serie de derechos laborales y de seguridad social.
  • Riesgo de deportación: Sin ciudadanía y sin otro estatus legal válido, la persona puede ser expulsada del país.
  • Impacto en la familia: Los niños nacidos en Estados Unidos conservan la ciudadanía, pero sus padres pueden ser deportados.

El debate no ha hecho más que empezar.

El anuncio del Departamento de Justicia no pondrá fin a esta historia. Los casos se juzgarán individualmente en tribunales federales, y es probable que al menos algunos lleguen a instancias superiores, incluyendo potencialmente la Corte Suprema. La batalla legal promete ser larga, costosa y políticamente explosiva.

Mientras tanto, este tema reaviva un debate fundamental sobre qué significa ser ciudadano estadounidense y hasta qué punto esa condición puede considerarse permanente o revocable. Para millones de ciudadanos naturalizados que han construido sus vidas en Estados Unidos, la respuesta a esta pregunta nunca ha parecido más urgente.

Daniel 8 de junio de 2026